
Cuando hay viento me gusta, me gusta el aire y sentir su frescor acariciar mis brazos.
Me gusta imaginarme sentada en un columpio mientras el viento acaricia mi ropa y mi piel...también mi pelo.
Cerrar los ojos y respirar profundamente, sientir el aire que me toca, me acaricia suavemente.
¡Pensarme en un parque llenecito de árboles!
Rodeada árboles, un parque viejo, el rechinar de las cadenas de ese viejo columpio…su canto.
El aire que me toca invitándome a bailar en su vaivén.
Sola, carcajearme…
!cuanto me gusta a mi reír!
Y yo que tanto río y sonrió.
Sí, me gusta reír…
Aunque te vayas y no me entiendas
yo siempre termino sonriendo, después de todo este viaje es uno solo.
pero, ¿y tú me ves?