domingo, 28 de marzo de 2010

Y esto de el género...


En la añoranza del tiempo entre mujeres, nuestras mujeres...

Hubo un tiempo, en nuestro ayer, que dejó tatuadas las suaves sutilezas que no se notan pero que marcan nuestra historia.
Tiempo en el que el susurro de nuestras mujeres pasadas, canta. Como un suave e intenso grito, eterno de nuestra condición femenina. Como un espejo a nuestras espaldas que refleja lo que somos "nosotras" a la voz de aquellas, las de entonces.

Y a través de nombres presentes, de nombres olvidados y de las que llevamos en nuestro nombre, nosotras, todas nosotras, oímos letanías, leyendas y mitos...

Marcadas por el linaje que nos antecede sabemos de mujeres sin ilusiones, de mujeres intrusas, de mujeres misteriosas que caminaron descalzas, de aquellas que pelearon y de las que tuvieron miedo; pero también sabemos de aquello a lo que ya no podemos renunciar.

Al final todo queda entre nosotras; entre nosotras y las otras...
Pero ¿podremos reverenciarnos las unas a las otras?

“La vida nunca dirá su última palabra…” (C.Fuentes)

¿Nosotras si la diremos?...